Consejos alimentarios

La incontinencia fecal es la incapacidad de no controlar la evacuación intestinal o defecación.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes son: ganas de defecar continuas, no aguantar hasta llegar al baño o pérdida inesperada de heces.

Causas

Las causas que provocan la incontinencia fecal pueden ser diversas (lesión muscular, pérdida de la capacidad de almacenaje…) aunque los problemas más frecuentes que están relacionados con la alimentación son: el estreñimiento y la diarrea.

El estreñimiento, si perdura en el tiempo, causa un aumento de la elasticidad de les paredes del recto debilitando así la musculatura de éste. De esta forma se puede llegar a generar una incapacidad para aguantar las heces hasta llegar al baño.

La diarrea al ser más líquida y ocupar más rápidamente la capacidad del recto es más difícil de controlarla incluso para los pacientes que no presentan incontinencia fecal y si persiste en el tiempo puede provocar déficits vitamínicos y de minerales.

Tratamiento nutricional

El tratamiento nutricional, para obtener mejores resultados, suele ir acompañado de otros tipos de tratamiento como pueden ser el farmacológico o la rehabilitación intestinal.

El objetivo principal del tratamiento nutricional consiste en controlar los alimentos que contienen fibra, ya que serán estos los que variaran la consistencia de las heces y la velocidad de evacuar.

Existen dos tipos de fibra:

La fibra soluble, incluye pectinas, gomas y mucílagos. Esta tiene una gran capacidad de absorber agua y de formar geles, por tanto nos ayudará a controlar la diarrea ya que aumenta el volumen de las heces y la velocidad de su evacuación. Está aconsejada en situaciones de diarrea. Algunos de los alimentos ricos en fibra soluble son el arroz, la compota de manzana o los copos de avena entre otros.

La fibra insoluble, incluye celulosa, hemicelulosa y lignina. Este tipo de fibra no se puede digerir lo que provoca que aumente el volumen de las heces así como la velocidad del tránsito intestinal. Es adecuada en casos de estreñimiento pero siempre combinándola con fibra de tipo soluble para facilitar la evacuación. Algunos ejemplos de alimentos ricos en este tipo de fibra son los alimentos integrales como el pan y los cereales, las verduras y hortalizas o la piel de las frutas.

Según los síntomas digestivos que se presenten se tendrá que optar por un tipo de fibra o por otra.

Recomendaciones generales

  • Procure hacer comidas de poco volumen y repartidas a lo largo del día (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y recena). De esta manera evitará contracciones intestinales más intensas que podrían desencadenar en un episodio de diarrea.
  • Los líquidos se recomienda tomarlos entre las comidas, 30 minutos antes o después, para facilitar su tránsito. La mejor opción siempre será el agua. Es aconsejable tomar con moderación bebidas con gas, las azucaradas, las alcohólicas o las que contienen cafeína. La ingesta recomendada de líquidos en estos casos es de 2 litros al día, en forma de agua o en los casos de diarreas muy severas se pueden consumir bebidas isotónicas. De esta manera se evita una posible deshidratación.
  • Identifique el tipo de fibra que le es más beneficiosa según sus síntomas e introdúzcala de forma progresiva para evitar una posible reacción inversa.

 


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Montse Ibarra Rubio

Dietista-Nutricionista de l’Hospital Universitari Mútua Terrassa

Sonia Martínez Cano

Dietista-Nutricionista del Consorci Sanitari de Terrassa