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Testimonios

Laura

¡Qué alegría, acabo de tener mi primer hijo! Pero ¿qué me pasa?, no llego al lavabo. Visito médicos y más médicos, nadie me da ninguna respuesta. Mi calidad de vida se deteriora mucho, ya que antes yo ya tenía una colitis …. Lloro, me deprimo pero sigo buscando y buscando … Finalmente, a los 10 años me hacen una esfinteroplàstia, pero nunca más podré estar tranquila, vivo pendiente de donde hay un lavabo y con el miedo de tener un escape. Hay actividades que nunca más podré hacer, sobre todo en lugares donde no hay un servicio cerca. Ahora llevo un neuroestimulador y la mejoría ha sido sustancial …. pero lo más importante ha sido el apoyo incondicional de mi familia, el del equipo médico y conocer a mis compañeros de ASIA. Hay que hacer difusión y ayudar a todos los que lo padecen a mejorar su calidad de vida. ¡Adelante!

Maite

Yo tenía una vida muy completa, tanto personal como profesional, tenía un trabajo propio, me encantaba hacer todo tipo de deportes… en fin, lo que desean muchas personas, y algunos tienen la suerte de conseguirlo y otros no. Tras una intervención de útero y sin entender los motivos, de un día para otro, me encontré en una situación en la lo iba perdiendo todo poco a poco … lo único que no perdí fue mi familia. Estuve 2 años sin salir de casa, prácticamente encerrada en mi habitación, porque me daba vergüenza que me vieran. Me hacía las heces encima todo el día, y no salía de la ducha … y perdí las ganas de vivir.
Tuve la suerte de conocer un gran equipo médico y me dijeron que tenía solución. Para no alargarme, puedo decir que estoy un poco limitada para el deporte, pero el resto lo estoy recuperando todo. Lo más importante es que vuelvo a tener muchas ganas de vivir.

Consuelo

Tengo 54 años y he padecido una incontinencia severa todos los días de mi vida hasta hace 8 años. Nací con una malformación anal (ano imperforado y atresia rectal). Me operaron de recién nacida (después de enviarme a morir a casa), haciéndome un agujero en el ano, para que pudieran salir las heces. Después, a los 12 años, me colocaron un anillo en el ano para que pudiera cerrar un poco. A los 15 años, me hicieron un esfínter con un  músculo que sacaron de mi pierna. Pero a pesar del interés y del esfuerzo de todos los doctores que me han intervenido, a los cuales no hay palabras posibles para agradecérselo, la incontinencia me acompañaba en mi vida diaria. Hasta que en el año 2006, me enteré de otras técnicas para hacer un esfínter nuevo (con otro músculo tomado de mi otra pierna) y añadiendo  una electroestimulación. A partir de ese momento, pude hacer una vida “casi normal”. Teniendo en cuenta lo que eso puede llegar a suponer para una persona que como yo ha tenido incontinencia anal desde su nacimiento, para mí comenzó una “NUEVA VIDA”.

Àngels

Hace quince años, al nacer mi hijo, sufrí una lesión del esfínter anal y quedé con un poco de incontinencia. El intento de reparación posterior fue un fracaso y quedé con incontinencia total. Ni sentía ni notaba nada, era una mujer de 35 años, con un futuro difícil ligado a unos pañales. Asumida mi nueva situación y después de visitar diferentes especialistas, me operaron varias veces para reconstruir el esfínter, pero no fue definitivo ya que con los años y las operaciones todo fue mal. La suerte quiso que acabara conociendo a otros profesionales excelentes que me pusieron un neuroestimulador sacro, que me ha permitido volver a tener calidad de vida. Ahora puedo volver a tener vida social, salir a cenar, ir a la playa, etc… vuelvo a sonreir y soy feliz.

Maria

Mi problema empezó el día del parto… iba a ser un día genial y fue el principio de mi calvario. En la episiotomía, cortaron la musculatura anal y ello me hizo perder parte de la maternidad y la ilusión.
Tan sencillo… le puede pasar a cualquiera, y lo peor es que durante un año y medio nadie me daba la solución. Hasta que encontré una doctora y me quedo su frase “que me podía ayudar”. Y por fin podría tener una vida digna… Salir sin tener que estar pendiente de un lavabo, y sobre todo volver a ser madre. Hoy estoy genial y me quedo con eso. Estoy feliz.

José

A los 70 años me detectaron un cáncer de próstata, tuve que hacer radioterapia y me quedaron secuelas. Se me acabó hacer vida normal, perdí mi hobby, la fotografía, ya que no podía salir a ningún sitio con mis amigos, no podía recoger a mis nietas del colegio y un sinfín de cosas más…. Solo pensaba en el momento de salir de casa, si necesitaría ir al lavabo y si llegaría a tiempo. Gracias al tratamiento me ha cambiado la vida, estoy haciendo vida normal disfrutando de todo lo que había perdido anteriormente. Como experiencia sólo puedo recomendar que  quien padezca este problema no dude en ponerse en contacto con ASIA, ya que hay soluciones. Soy un hombre nuevo…

Joan

Soy Joan y tengo 70 años. Hace varios años me diagnosticaron un cáncer de próstata, fui intervenido y después recibí radioterapia, la cual me lesionó los nervios del esfínter anal y me quedó una incontinencia. Tuve que ir mucho tiempo con pañales, ya que ninguno de los muchos médicos que visité supo indicarme cómo tratar esta enfermedad, hasta que un día encontré un grupo de médicos que hablaban de ello en internet. Lástima que no les encontré antes, ya que desde que me implantaron un neuroestimulador nunca más he estado incontinente y de eso hace más de cinco años. Doy las gracias al equipo médico y los compañeros de ASIA por las atenciones recibidas.

Josep

¡Hola! Soy Josep. He sufrido incontinencia anal durante unos cuantos años,  y hasta hace muy poco, he visitado a médicos y fisioterapeutas y nadie me ha dado ninguna solución. Una madrugada, escuchando el programa de Catalunya Ràdio “La Nit dels Ignorants”, tuve la ocurrencia de llamar… ¡Lástima no haberlo hecho antes! Tras exponer lo que me ocurría, respondió una señora de Girona y me habló de una asociación, ASIA. Me dio el teléfono de la asociación, y desde ASIA me indicaron el camino a seguir. Hoy, después de un tiempo de espera, tengo mi problema solucionado y tengo muchas ganas de vivir, ya que últimamente las había perdido. Quiero agradecer a ASIA, al Hospital MútuaTerrassa y también al programa ” La Nit dels Ignorants ” de Catalunya Ràdio. Gracias a todos por devolverme las ganas de vivir!