¿Tiene tratamiento?

El tratamiento de la incontinencia fecal se basa, en gran parte, en el tratamiento de la causa, y ello puede incluir tratamiento médico o intervenciones quirúrgicas.

 

Tratamiento médico

El manejo no quirúrgico de la incontinencia se suele ofrecer a pacientes con incontinencias leves y sin lesiones de los esfínteres.  Las opciones de tratamiento médico incluyen la abstinencia de alimentos que produzcan diarrea como el café, y el alcohol; la administración de agentes formadores de bolo fecal: metilcelulosa o plantago ovata (fibra sin abundante ingesta de agua), y fármacos antidiarreicos, como la loperamida o el difenoxilato que han demostrado tener efecto sobre la respuesta del esfínter anal interno y resultan muy útiles en pacientes con manchado crónico. En pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal o colitis infecciosas se deberán administrar fármacos para estas patologías específicas. El éxito del tratamiento médico en la incontinencia fecal está entre un 10 y 20% de los casos.

 

Biofeedback

El biofeedback es una terapia de reeducación de la continencia. Consiste en la realización de unos ejercicios para rehabilitar la musculatura anal. Este tratamiento se realiza con una persona especializada en la prueba, que enseña al paciente a realizar los ejercicios.  Incluye la colocación de un tubo estrecho por el ano y la visualización de la respuesta de contracción de los músculos en una pantalla. El paciente aprende a contraer la musculatura mirando el reflejo de sus ejercicios en la pantalla. Requiere mucha voluntad por parte del paciente, puesto que se necesitan varias sesiones de rehabilitación para obtener algún resultado. Los pacientes candidatos a biofeedback deben ser pacientes con buena predisposición para realizar el procedimiento.

 

Neuromodulación de raíces sacras

La neuromodulación de raíces sacras es un tratamiento que realizamos desde hace 15 años, que se basa en la colocación de un marcapasos que provoca una estimulación del ano. Los resultados actuales demuestran que muchos pacientes ya se están beneficiando de éste tratamiento.

El tratamiento consta de dos grandes fases. La primera fase, o fase de prueba, implica la colocación de un electrodo (pequeño cable) en la zona sacra bajo anestesia local, el cual se conecta a una pila externa y que el paciente lleva colocado durante 3 semanas para que podamos ver qué resultado tiene esta estimulación en la incontinencia.

En los pacientes en los que la continencia mejora, se colocará todo el sistema, debajo de la piel, a modo de marcapasos que actuará de forma permanente, produciéndose así, una rehabilitación continua del aparato esfinteriano.  Ambas cirugías se realizan bajo anestesia local y generalmente no requiere ingreso hospitalario.

 

Neuromodulación del nervio tibial posterior

La neuromodulación del nervio tibial posterior consiste en aplicar un estímulo eléctrico mediante una aguja muy fina, o mediante un parche en el nervio tibial posterior, que está situado en el tobillo. Esta estimulación modula los reflejos defecatorios corrigiéndolos. Se necesita la realización de varias sesiones de tiempo variable, en el hospital o en casa. Los resultados publicados hoy en día en la literatura son esperanzadores.

 

Implante de material biocompatible en el ano.

Otra alternativa consiste en la aplicación de un material biocompatible en el ano para aumentar la presión de cierre del esfínter. La cirugía es sencilla y consiste en introducir las prótesis mediante un dispositivo especialmente diseñado. Suele realizarse bajo anestesia local. Existen varios dispositivos comercializados en el mercado y los resultados son esperanzadores.

 

Cirugía de reconstrucción de los esfínteres

Los pacientes con alteraciones de los esfínteres, que justifiquen la incontinencia, pueden requerir la reparación del mismo. Existen varias técnicas de reparación esfinteriana o esfinteroplastia, la efectividad de las cuales varía entre un 50 y un 70% según las series. La cirugía se realiza normalmente con anestesia raquídea y requiere de ingreso hospitalario durante unos días. Después de la reparación se suele recomendar la realización de biofeedback para reforzar la musculatura reparada.

Asimismo, existe la posibilidad de reconstruir el aparato esfinteriano mediante cerclajes con musculatura de la pierna (graciloplastia). En la mayoría de los casos la cirugía del cerclaje debe ir asociada a una cirugía de colocación de unos cables y una pila que van a transformar las características del músculo para que pueda mantener una presión de cierre constante alrededor del ano (graciloplastia dinámica). Los pacientes disponen de un mando para apagarse el dispositivo y poder relajar el músculo cuando desean defecar. Se realiza bajo anestesia general y requiere el ingreso hospitalario del paciente durante unos días. Se trata de una cirugía de una complejidad considerable, por lo que se aconseja su realización en centros altamente experimentados con esta técnica quirúrgica.

 

Irrigaciones transanales

Las irrigaciones a través del ano, a modo de lavativas con 2 litros de agua, se proponen a los pacientes que no responden a ningún tratamiento, y como opción antes de plantear una colostomía. Los pacientes se introducen mediante una sonda y un sistema de irrigación unos 2 litros de agua a través del ano. Si funciona, el colon queda limpio y permite evitar los escapes durante un período variable de tiempo. Este tratamiento requiere un pequeño entrenamiento en la consulta, se puede completar en unos 20 minutos en casa, y se debe realizar cada 24 o 48 horas. La eficacia demostrada en la literatura es de alrededor del 60% y la tolerancia es variable.

 

Colostomía

La colostomía terminal definitiva en los pacientes con incontinencia fecal se considera una opción terapéutica cuando el resto de tratamientos no han sido efectivos. En muchos pacientes,  resulta una buena solución, puesto que un buen control de la colostomía permite la realización de una vida prácticamente normal, y se pueden corregir muchas de las alteraciones de la calidad de vida que la incontinencia fecal provocaba.


Dra. Arantxa Muñoz Duyos
Cirurgia Colorectal
Hospital Universitari MútuaTerrassa